en los campos de trigo
en los brazos de jóvenes pescadores
Sucesivos días de lluvia y calor
Cambiantes estados de alegría y soledad
Un año en tus ojos pasaron
Bella Raquel
Cien pasos, cien mil pasos
hasta llegar a la ventana de tu rostro
El muchacho sin ojos en silencio llegó
su amada era una fría estatua
que en la ciudad otro hombre esculpió
Luchaba en vano para abrigarla
para volver el acero en carne
mas la lluvia que a esas horas cayó
le despertó a la cruel verdad
Bella Raquel donde encontrar tu calor
Cien mil pasos no bastaron
Un año te alejó irremediablemente de mí.







