Retratos  

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α
Si me nombras,
en el espejo aparecerá mi fantasma

Si me atrapas en vuelo,
pondré alas a tus deseos de madrugada

Si tu espíritu baila una danza tribal,
es hora del despertar de mi cuerpo cibernético

Si arrojas una piedra al estanque de sueños,
lloverán toda la noche lágrimas sin sal

Si del espejo emanan recuerdos de tu desnudez,
caerán cientos, miles de tules a mis ojos ciegos

Si hay eclipse bajo tus entrañas,
un fulgor neonato gritará al centro de mi galaxia

β
Si esta noche me atrapas,
mañana volveré a escapar hacia otra edad
hacia otros cuerpos, hacia lo inconmensurable...
Tu carne me enseñó cómo son los hijos de la Tierra
aprendí que la vanidad es tu signo
conocí cada uno de los 7 pecados conocidos y los miles de pecados ocultos.
A tu lado he sentido que tu raza agoniza
la vida te acompañará una vida aún,
pero esta noche trocaremos la guerra en paz
de la crueldad exprimiremos gotas de ternura
de los defectos construiremos una torre de virtud
le daremos razón a la Existencia
a cada átomo del tiempo y no tiempo
y cuando despiertes
verás un cometa azul en el cielo
habré partido, pero quedará en tus entrañas
el hijo de Acuario.
19 abril 2010

EL RÍO QUE CRUZA LO CREADO  

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1

Ahondando los caminos

Con las huellas de mis manos

Sumergido en tu tejido de acero

Con las trompetas de los ángeles caídos

Ensayo tu sinfonía

Piel, retazo de carne

Para mi boca caníbal



2



En la hondura de mis sueños

Anhelante espero

La hora de los pájaros luminosos

Escuchar tu silencio

En las tardes quemadas

Y envolverme en tus

páginas

De níquel o plata

Poemas de El Río que cruza lo Creado  

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3

Madurando frutas carnosas

Germinando flores en tu vientre oblongo

Participando al cielo

De sus criaturas artificiales

Inundando sus telas de cruel acero

Gimnasta de videos musicales

De bibliotecas herméticas

Consultando libros en orden alfabético

Luces que se encienden y explotan

Por las tardes

Al ocaso perpetuo de tus párpados



4

Arribar a los espacios sin luz

Naufragando de ida y regreso

Galopar al ritmo de los corazones

Hasta las regiones pantanosas

De los pensamientos no expresados

Sitiar el alma de los mortales

De aquellos mudos seres sin ojos

Arrojarles piedras y palabras

Hasta remover el agua de sus mentes

Poemas de El Río que cruza lo Creado  

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5
En la ciudad de ruidos
Y autos me perdí
Los zapatos se caían a pedazos
Mis brazos se movían mecánicamente
Mis ojos se cegaron
De pronto me deshice en el asfalto
Un guardia de tránsito indiferente
Hacía señales a los autos


6

Sembrar hígados y corazones
En el polvo de las avenidas
El Sol galopando al oeste
Deja sus huellas en los rostros
Tal vez en el cielo
En esta atmósfera gris
De una golondrina nacerá
Una mujer mitológica
Y en la dicha de los niños
La lluvia que cubre la ronda de sus risas
El tiempo se avergüence de su paso
Y retorne del caos a la esperanza

POEMAS DEL GUARDIÁN  

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HIJO DE UNA IDEA

Una extraña claridad me parió
Hijo de una idea o un dios de duda
Mi cuerpo tomó la forma
de los ojos que lo observaban
Ahora soy una silueta cualquiera
mañana no podré salir de tu mente
Y gritaré mi dolor en ti
En tus brazos
En tus ojos moribundos
Gritaré mi dolor
hasta hacer despertar
al dios que me abandonó
en estas tierras.

LO FUNESTO  

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Una mañana la diosa de los sueños
bañada en sangre despertó
¿Qué señal es esta? se preguntó
contemplando sus blancos ropajes manchados
¿Para quién es este funesto sueño?
¿Qué ciudad país u hombre perecerá hoy?
Escarlatas mis manos y mi frente
¿a dónde iré esta noche?
¿en qué sueño la Segadora hoy se deleitará?

Diosa soy de las señales y los signos
que otros más agudos interpretarán.

LO IRREMEDIABLE  

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Un año pasó en el tiempo
en los campos de trigo
en los brazos de jóvenes pescadores
Sucesivos días de lluvia y calor
Cambiantes estados de alegría y soledad

Un año en tus ojos pasaron
Bella Raquel
Cien pasos, cien mil pasos
hasta llegar a la ventana de tu rostro

El muchacho sin ojos en silencio llegó
su amada era una fría estatua
que en la ciudad otro hombre esculpió
Luchaba en vano para abrigarla
para volver el acero en carne
mas la lluvia que a esas horas cayó
le despertó a la cruel verdad

Bella Raquel donde encontrar tu calor
Cien mil pasos no bastaron
Un año te alejó irremediablemente de mí.